También ha sido abril mes de intensa actividad.
El 1 de abril, en Valencia, una cena reunía a una treintena de personas en casa de Jesús Ferrando para hablar con Miguel Ayuso. De lo divino y lo humano. Hasta altas horas. Y con buen espíritu.
Inmediata y sucesivamente recibíamos en Madrid a dos queridos amigos argentinos, que se sumaban a Juan Fernando Segovia, presente entre nosotros --como saben los lectores de FARO-- desde mediados de marzo. El primero, el joven Emilio Hardoy, animador entre otros de una interesante tertulia bonaerense, que frecuentan buena parte de nuestros amigos de esos tan queridos pagos. Los profesores Juan Matías Santos, José Díaz Nieva y Miguel Ayuso, entre otros, se reunieron a almorzar con él y su mujer y departir sobre la actualidad política y religiosa en ambos hemisferios. El segundo, el veterano Patricio H. Randle, que tantas páginas de interés ha dejado en la revista Verbo, quien pasó la Semana Santa en la abadía benedictina de Le Barroux con algunos de nuestros colaboradores más activos. Ambos, Hardoy y Randle, son miembros del Consejo de Estudios Hispánicos “Felipe II”. El segundo, antes de seguir viaje a Italia, donde se vio con nuestro querido capellán Monseñor Ignacio Barreiro, tuvo tiempo todavía --acompañado por Miguel Ayuso-- de asistir a una interesante conferencia del profesor Dalmacio Negro sobre “la crisis del ethos en las sociedades actuales” y a la cena-debate posterior.
El sábado de la semana de Pascua se volvió a reunir el círculo de formación del Antonio Molle, con una intervención muy pensada y ponderada de Julio Alvear sobre la unidad religiosa como fundamento de la doctrina carlista. Julio Alvear, profesor de filosofía del derecho en Chile y que se halla entre nosotros en una estancia de investigación en la Universidad Complutense, ha participado ya repetidamente en nuestras iniciativas. El profesor José Miguel Gambra dirigió muy oportunamente la discusión, en la que participaron buena parte de los casi treinta asistentes. El día siguiente, domingo in albis, más de una treintena de jóvenes, dirigidos por Javier Martínez-Aedo y Miguel Gambra, y convocados por las Juventudes Tradicionalistas, se reunían en Toledo, a oír la Santa Misa celebrada según el rito tradicional por nuestro querido don Eduardo Montes, y a proseguir una jornada de convivencia y formación en la ciudad primada.
Entre el 22 y el 24, los profesores Miguel Ayuso y Juan Fernando Segovia, se desplazaban a Guadalajara (Méjico), respectivamente desde Madrid y Mendoza, para asistir a la importante reunión conjunta de las asociaciones HACU (Hispanic Association of Colleges and Universities), CONAEHEC (Consortium for North American Higher Education Collaboration) y OIU (Organisation Universitaire Interaméricaine). En una de las sesiones, acompañando a nuestro también buen amigo el rector de la Universidad Autónoma de Guadalajara, Antonio Leaño, desarrollaron el tema de “los valores de la Hispanidad en el contexto continental”. El diario Ocho Columnas ha dado amplio tratamiento de la reunión.
Ya llegando al fin del mes, el día 28, todavía hemos tenido, en Salamanca, organizada por la AET, la conferencia de la profesora Consuelo Martínez-Sicluna sobre “la restauración de la Universidad”. Mientras que en Madrid recibíamos al Príncipe Guglielmo Giovanelli-Marconi.